En este artículo quiero contarte lo mucho que puede ayudar a tu bienestar que seas fiel a ti misma dándote el espacio para parar, conectar con tu interior, escucharte, aceptarte, respetarte, tratarte con amabilidad y ofrecerte aquello que necesitas.

¿Por qué no somos fieles a nosotras mismas?

A lo largo de nuestra vida no nos han enseñado a ser fieles a nosotras mismas sino todo lo contrario. Hemos aprendido a desconectar de nuestro ser y a arrasar con lo que necesitamos para sentirnos a gusto. Por ello es muy normal que lleguemos a la edad adulta sin conocernos, sin saber qué es el desasosiego que sentimos en nuestro interior y qué necesitamos para gestionarlo y estar a gusto.

La mayoría de nosotras solemos vivir sin parar y desconectadas de nuestro interior. De esta forma afrontamos el día a día esforzándonos por salir adelante, por sentirnos bien, por cuidar, por cumplir con lo que se espera de nosotras, por ser buenas madres, por tener un buen trabajo, por ser fuertes y valientes, por agradar, por complacer, etc. Esto, mantenido en el tiempo, nos conduce a altos niveles de estrés y ansiedad, y al agotamiento.

El poder de reconectar una misma

Venimos al mundo conectadas con nosotras mismas y conforme vamos creciendo aprendemos a desconectar de nuestro interior. Pensar esto es triste pero el lado bueno es que en cada una de nosotras está todo lo necesario para vivir conectadas y eso nadie nos lo puede quitar. Lo único que tenemos que hacer es aprender a reconectar con nuestro interior y así estaremos aportando mucho bienestar a nuestra vida.

Conexión interior

Hay muchas maneras de aprender a reconectar contigo misma y es importante que encuentres la que mejor se adapte a ti. A mí la que más me ha cautivado y la que practico habitualmente es el Mindfulness. Esta práctica te permite aprender a parar y conectar con el momento presente, aceptando las cosas tal y como son. Además te posibilita ser consciente de lo que sucede dentro y fuera de ti, comprenderlo, aceptarlo y comenzar a gestionarlo para vivir con bienestar. Si quieres saber más sobre esta práctica y cómo comenzar a practicarla no dudes en contactar conmigo.

“La conexión interior, la consciencia, la comprensión y la aceptación te permitirán liberarte e ir hacia tu bienestar”.

Claves para ser fiel a ti misma

Ser fiel a ti misma es una llave hacia tu felicidad que te permitirá conectar con tu sabiduría, conocerte con mayor profundidad y ofrecerte lo que necesitas en cada momento para sentirte lo más a gusto posible.

No hay una fórmula mágica para ser fiel a ti misma, ya que es algo muy personal y cada una de nosotras necesita cosas diferentes. Lo que sí puedo ofrecerte son unas claves que te pueden ayudar en este camino.

Claves para ser fiel a ti misma:

  • Conectar contigo misma: Tomarte momentos en el día a día para parar, conectar contigo misma y conocerte con mayor profundidad.
  • Escucharte: Escuchar las señales que te manda tu interior te abre las puertas hacia el autoconocimiento y la sabiduría.
  • Conocer y regular tus emociones:  Adquirir estrategias que te ayuden a comprender y regular lo que sientes de una manera amable y saludable.
  • Aceptarte tal y como te encuentras: Hay momentos en los que puedes sentir cosas desagradables que te incomodan y es normal que quieras huir de ellas. Aceptarlas, poco a poco, puede ayudarte a relacionarte con ellas de una manera más agradable y comenzar a transformarlas.
  • Tratarte con amabilidad: Ser amable y cariñosa contigo misma en medio de tu dolor. No tengas duda de que en cada momento haces todo lo mejor que sabes y puedes.
  • Respetarte: Hacer solo aquello que quieras hacer, sin dejarte presionar por ti misma o por otras personas. Aquello con lo que conectes y te haga sentir bien. 
  • Ir a tu ritmo: Ir poco a poco, sin prisa, respetando tus tiempos y sin forzarte.
  • Ofrecerte lo que necesitas: Desde la conexión contigo misma puedes comenzar a ofrecerte aquello que necesites para vivir con bienestar. Puede ser: tiempo para pensar, descanso, amor, conexión, comprensión, apoyo, adquirir nuevas herramientas de crecimiento personal, etc.
  • Buscar el apoyo que necesitas: Hay veces que se nos hace complicado gestionar lo que sentimos solas. Abrirnos a compartir nuestras vivencias con gente de confianza y buscar el apoyo de una profesional, cuando sentimos que lo necesitamos, puede ser de gran ayuda.

¿Cómo puedo saber si estoy siendo fiel a mí misma?

Como todo en la vida, ser fiel a ti misma es algo que se aprende con la práctica y con el tiempo. No se trata de alcanzar la perfección de fidelidad con una misma sino de estar conectada con tu interior e ir observando lo qué sientes y necesitas en cada momento. Habrá días en los que esto te será posible y otros en los que no, y las dos opciones son válidas y correctas. Lo importante es que si lo deseas vayas profundizando en este camino y sobre todo que te mimes mucho, especialmente en los momentos en los que lo estás pasando mal.

Como te he contado antes nuestro cuerpo está diseñado para vivir conectadas con nuestro interior así que lo más importante es aprender a escucharlo. Cada sensación y sentimiento incómodo o desagradable que aparece en ti te indica que hay algo con lo que tu ser no está a gusto. Cuando sentimos esto nuestro cuerpo nos está indicando que hay algo a lo que es importante atender y cuidar. Es muy parecido a cuando sentimos la sensación de sed y bebemos un vaso de agua para responder a nuestra necesidad de hidratarnos. Tu cuerpo, tu mente y tu espíritu están continuamente mandándote información acerca de ti, de cómo te encuentras y de qué necesitas para vivir con bienestar. De esta manera las sensaciones y los sentimientos incómodos que tan poco nos gustan se convierten en una oportunidad para conocernos, comprendernos y cuidarnos.

 “La clave está en la conexión contigo misma y en ir aprendiendo a descifrar las señales que te manda tu interior”.

Puedes notar que estás siendo fiel a ti misma cuando al sentir algo que te rechina o incomoda te detienes, en el momento o cuando puedas, y le prestas la atención que necesita. Gracias a ello podrás ir aprendiendo a escucharte,  a observar qué te está sucediendo y ver qué necesitas para cuidarte en esa situación o en alguna parecida que aparezca en el futuro. 

Por ejemplo, estás comenzando a salir con una persona, por un lado te sientes ilusionada y la persona te gusta pero por otro sientes que no conectas con ella como te gustaría. Presentir esto puede hacerte sentir un nudo en la garganta, una presión en el estómago, estar nerviosa, frustrarte porque las cosas no marchan lo bien que te gustaría, conectar con heridas pasadas de falta de interés, rechazo y abandono, etc. Muchas veces ante una situación así no nos permitimos parar y conectar con lo que sentimos, seguimos adelante y si nuestro temor se hace realidad nos llevamos una gran desilusión y nuestras heridas se agrandan. Actuar de esta manera no tiene nada de malo pero es importante conocer que hay otra forma de abordar lo que sentimos. Cuando comenzamos a presentir cosas y a sentir sensaciones y sentimientos incómodos y difíciles de gestionar podemos darnos un tiempo para conectar con nosotras mismas, observar que nos está sucediendo y ver qué necesitamos para cuidarnos ante esa situación. A lo mejor de esta manera nos damos cuenta de que viejas heridas siguen acompañándonos, de que tenemos miedo de abrirnos a alguien y de que esto nos está impidiendo conectar con la otra persona, de que no sentimos a la otra persona suficientemente interesada o disponible, de que necesitamos ayuda para comprender lo que sentimos, etc. Estas solo son algunas ideas ya que cada una ante una misma situación puede sentirse y necesitar cosas muy diferentes. Lo importante es que al ser conscientes de lo que sentimos podemos ver qué necesitamos y elegir cómo deseamos responder . A lo mejor llegamos a la conclusión de que queremos mantener las cosas tal y como están y dejarnos llevar, tomarnos las cosas con más calma para seguir viendo cómo nos sentimos, hablar con la otra persona para saber cómo se siente, sentir que la otra persona está interesada en nosotras para seguir adelante, pedir ayuda a una profesional, etc. Decidamos lo que decidamos y suceda lo que suceda, si lo hacemos conectadas con nuestro interior, escuchándonos, aceptándonos, tratándonos con amabilidad y respetándonos estaremos siendo fieles a nosotras mismas.

Espero que el artículo te haya sido de utilidad y que te ayude a ser un poquito más fiel a ti misma. Si te apetece aprender a cuidarte siendo fiel contigo misma no dudes en contactar conmigo. Estaré encantada de acompañarte en este hermoso proceso.

Como siempre te animo a dejarme un mensaje contándome cómo te has sentido al leerlo y alguna vivencia relacionada con el tema.

Un abrazo,

Jane